Agarro la pluma
de un poeta antiguo
y leo sus versos
llenos de tristeza
escritos
después de beber
vino,
fumar opio
y arrojar
desde su pequeño bote
una red
atrapando peces
que escapan
y vuelven
una y otra vez
en busca del poeta.
Un lago
lleno de algas
transformadas en palabras
que se pudren
en sus mentes
y en los sables
de antiguos guerreros
que luchan
y mueren
protegiendo
el dios
llamado
POESÍA.
que hermosa poesía Andrés, Saludos de Gabi L
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